Coronación Canónica Pontificia

Fuensanta coronada

AÑO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA PONTIFICIA

FUENSANTA CORONADA, REINA DE LA SIERRA SUR DE JAÉN

“Tiene Alcaudete una Madre que un día bajó del cielo. ¡Bendita sea la hora en que brotó de Tu seno la Fuente Santa, Señora! ¡Vida y esperanza, Salve! Alegría de este pueblo que no cesa de invocarte”

Imagen de la Santísima Virgen de la Fuensanta sobre su pedestal en la desaparecida ermita

Hablar de la Virgen de la Fuensanta en Alcaudete es comenzar una extensa conversación de milagros, favores y amor de un pueblo y su comarca hacia la Madre de Dios. Un amor trasmitido de generación en generación durante más de cinco siglos.

Según cuenta la leyenda, durante la reconquista del Reino de Granada, un soldado cristiano que se encontraba en una batalla a los pies de la Sierra Ahillos resultó gravemente herido por el ejército musulmán. El soldado, temiendo por su vida, huyó del campo de batalla, resguardándose para protegerse de los musulmanes que lo perseguían, atemorizado, comenzó a rezar e implorar la protección maternal de María, aun orando, una mujer vestida de blanco se apareció y, haciendo brotar un manantial de sus plantas, dijo al soldado que limpiara con ese agua sus heridas, quedando estas milagrosamente sanadas. Una vez pasados los conflictos, en el lugar del prodigioso milagro, el pueblo de Alcaudete levantó una pequeña ermita, donde comenzó a venerarse a la Virgen de la Fuente Santa, estando esta ya construida en 1511, cuando se tiene la primera referencia sobre ella.

Pocos documentos son los que han llegado a nuestros días debido a los saqueos de la invasión francesa y la contienda civil. Pese a ello, la historia más reciente nos recuerda el regreso de la Virgen a Alcaudete desde Jaén, donde se resguardó durante la Guerra Civil; el terremoto de 1951 que obligó a la Cofradía a demoler la antigua ermita y trasladar a la Virgen a la Iglesia del Carmen, donde permaneció en el camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno durante el periodo de construcción del actual Santuario, inaugurado el 15 de Agosto de 1963; la peregrinación de la Virgen a Jaén con motivo de la Magna de Patronas de la Diócesis del Santo Reino; la visita de la Virgen, en diferentes ocasiones, a las pedanías alcaudetenses, así como la estancia en Sevilla durante 2017, cuando de regreso a Alcaudete, recibió la medalla de la Ciudad de Luque a su paso por esa localidad vecina. Pese a tantas contrariedades en las que la Imagen de la Virgen de la Fuensanta se ha visto envuelta, Ella ha permanecido en el tiempo, viendo pasar generaciones ante sus plantas, siendo así de las pocas Imágenes patronales anteriores a la guerra que se conservan en la provincia de Jaén.

En cuanto a las fiestas en honor a la Virgen de la Fuensanta se realizan dos principales. El último sábado de abril comienzan las Fiestas de Primavera en la Pascua de Resurrección, que se prolongan durante todo el mes de Mayo, hasta el primer sábado de Junio. En la tarde del último sábado de abril, los cuerpos activos de la Cofradía se reúnen en la casa del Presidente, para salir en diana hacia la casa de los Hermanos Mayores de Fiesta y finalizar en el Santuario de Ntra. Sra. de la Fuensanta. Una vez allí la Virgen sale en procesión hacia su pueblo, donde es recibida con gran cantidad de fuegos artificiales. Al día siguiente, se celebra la Eucaristía en su honor, desarrollándose después la procesión por las distintas calles de la localidad. Ya en el mes de Mayo se realizan los tradicionales Juegos de las Flores, consistiendo estos en una breve oración sucedida por el rezo del Rosario y la celebración de la Eucaristía. El primer sábado de Junio, como colofón final de las fiestas, la Virgen regresa a su Santuario, donde tienen lugar la otra gran fiesta que se celebra en Honor de la Virgen de la Fuensanta. En el mes de Agosto, en el Santuario se celebra la Novena y Velada en Honor de la Virgen de la Fuensanta, una fiesta declarada patrimonio inmaterial de Andalucía, al tratarse de una romería nocturna. Tiene su origen como acción de gracias por prodigioso milagro de la Virgen al calmar una terrible tormenta que amenazaba con devastar las huertas alcaudetenses en plena recolección de la cosecha, y es que, según cuentan nuestros mayores, en la madrugada del 14 al 15 de agosto, en medio de una tormenta, un matrimonio de hortelanos preocupados por su cosecha vio caminar a una Mujer por las huertas que antaño rodeaban el Santuario, reconociendo en Ella a la Virgen de la Fuensanta, a la mañana siguiente, coincidiendo con la solemnidad de la Asunción de la Virgen, el matrimonió acudió al Santuario a dar gracias por no dañar la cosecha, comentando por el camino lo ocurrido durante la madrugada. Al llegar al Santuario se encontraron las puertas cerradas, preguntando a los santeros, estos le dijeron que estaban cambiando a la Virgen de ropa, ya que había amanecido con los bajos de la ropa llenos de barro, lo que les hizo ver que verdaderamente era la Virgen de la Fuensanta quien recorrió las huertas para protegerlas de la tormenta. Desde entonces, del 6 al 14 de Agosto se celebra una Novena en honor a la Virgen de la Fuensanta, el 14, al finalizar la Novena, comienza la Romería desde el pueblo hacia el Santuario con numerosas carrozas cuajadas de flores de papel que elaboran los jóvenes de Alcaudete, una vez en el Santuario, se celebra la Velada, una noche en vela junto a la Virgen, que culmina con la celebración de la Misa del Alba con los primeros rayos de luz del día 15.

La devoción no tardó en arraigar fuertemente en la localidad y los pueblos vecinos, haciendo de Ella una de las devociones más extendidas en Jaén y, por cercanía, en el sureste Cordobés. Todo esto llevó a la Cofradía de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Fuensanta a solicitar la Coronación Canónica Pontificia de la Virgen de la Fuensanta. Un proceso iniciado hace nueve años y que, a causa de la pandemia, tuvo que ser retrasado en el tiempo en dos ocasiones, hasta que las mejoras sanitarias permitieron su realización el pasado 1 de Octubre de 2022.
Aunque el día 1 de Octubre se cumplió el acontecimiento más importante de la historia de Alcaudete, la Coronación Canónica ha traído con ella una serie de actos extraordinarios entorno a la Virgen de la Fuensanta. El primero de ellos tenía lugar en las vísperas de la Candelaria, cuando el recién nombrado Obispo de Jaén, D. Sebastián Chico, se desplazó hasta el Santuario para abrir el Año de la Coronación. En una emotiva homilía, D. Sebastián expresó su ilusión ante tal acontecimiento, ya que la Virgen de la Fuensanta sería la primera Imagen de la Virgen que él coronaría como Obispo, compartiendo, además, advocación con la Patrona de la Diócesis de Murcia, tierra natal de D. Sebastián.

En el mes de Abril y Mayo, dentro de las Fiestas de Primavera en la Pascua de Resurrección, se desarrollaron una serie de visitas a las pedanías alcaudetenses y a dos poblaciones limítrofes, algo que haría resaltar aún más estas fiestas tan esperadas tras dos años de pandemia. El sábado 23 de abril, las puertas del Santuario se volvían a abrir de par en par para ver salir por ellas a la Reina de Alcaudete, que entre repique de campanas, fuegos artificiales y al son de su himno, salía hacia su pueblo en la que sería su última Bajada antes de la Coronación. Los fuegos y petaladas se sucedieron durante todo el recorrido hasta llegar a Santa María, donde fue recibida por un majestuoso espectáculo de fuegos artificiales. Al día siguiente, como marca la tradición, la Junta de Gobierno, junto a las Señoritas Camareras y Caballeros Horquilleros se reunieron en la casa del presidente de la Cofradía para ir a la Solemne Fiesta Religiosa en Honor de Nuestra Señora de la Fuensanta.
A las seis y media de la tarde del 30 de abril, con la apertura de la puerta del Perdón de Santa María, la Virgen salía para visitar a sus hijos de Sabariego 17 años después, cuando visitó la aldea con motivo del año Mariano. Como siempre que la Virgen visita alguna calle de Alcaudete, sus vecinos engalanaron con colchas y mantones las casas y acompañaron, junto con sus camareras y horquilleros, a la Virgen en el discurrir por las calles, donde se vivieron momentos muy emotivos al visitar la Virgen el Centro Ocupacional del Pontón y al cantarle la Salve antes de salir la caravana de coches hacia Sabariego. Una vez en la aldea, la Purísima, patrona de Sabariego, salió hasta la entrada de la pedanía, exquisitamente decorada para recibir a la Madre de Dios. Durante varias horas la Virgen recorrió las calles de Sabariego, dejando estampas muy emotivas cuando la Virgen giraba para visitar a algún enfermo o anciano. En la mañana del día 1 de mayo, y tras una intensa velada, la visita culminó con una misa de campaña en la puerta de la Iglesia, donde los vecinos de Sabariego ofrendaron un magnífico broche a nuestra Madre antes de salir de nuevo rumbo a Alcaudete.

El fin de semana siguiente, 7 y 8 de mayo, una visita histórica, al ser la primera vez que la Virgen visitaba Castillo de Locubín y Ventas del Carrizal, localidades vecinas donde la Virgen de la Fuensanta cuenta con una devoción innegable, y que se manifiesta en las continuas visitas de castilleros y venteros al Santuario de la Virgen durante todo el año. Muestra de esa devoción fue la acogida en Castillo, donde se unieron todos los vecinos para recibir a la Virgen de la Fuensanta, llevando con ellos al Señor de Castillo, Nuestro Padre Jesús Nazareno. Las imágenes de ese día hablan por sí mismas, las personas que acompañaban a la Virgen de la Fuensanta y a Jesús se contaban por miles, la bulla entorno a las dos devociones de la Sierra Sur de Jaén era indescriptible, todo el amor de un pueblo hacia Jesús y su Madre manifestado con la decoración de las calles, fuegos artificiales y petaladas en todo su recorrido, y de forma particular, un grandísimo amor en las lágrimas y peticiones de los vecinos que la Virgen visitó. Tras una noche de vela y oración, a la mañana siguiente, con las primeras luces del día Jesús Nazareno cruzó el dintel de la Parroquia castillera, haciendo de anfitrión guió a su madre de la Fuensanta hacia el parque, donde sus vecinos los esperaban para celebrar con ellos la Eucaristía. Es en esa eucaristía donde Castillo decide condecorar a la Virgen de la Fuensanta con la “Cereza de Oro”, reconocimiento con el que los vecinos de Castillo de Locubín homenajean a sus vecinos más ilustres, y que ese día quisieron entregar a la Virgen de la Fuensanta, considerándola así una castillera más, la Madre de Jesús Nazareno y los castilleros. Acabada la misa, la Virgen se despidió de Castillo de Locubín y partió hacia las Ventas del Carrizal, donde sus vecinos esperaban a la Virgen de la Fuensanta con San Antonio, Santo con gran devoción en Alcaudete, lo que hizo que fueran muchísimos los vecinos de Alcaudete que se desplazaron hasta las Ventas del Carrizal para acompañar a su Virgen, y poder verla acompañada por San Antonio. Pese al calor, los vecinos se volcaron en el recibimiento y acompañamiento en todo momento. La visita culminó a las 5 de la tarde con la celebración de una misa de campaña en el parque de las Ventas, donde los vecinos ofrendaron un broche de azucenas con la medalla de San Antonio. Tras esto, y con el tradicional canto de “Los Pajaritos” los venteros se despidieron de la Virgen de la Fuensanta, que regresó a Alcaudete tras haber vivido un fin de semana histórico y cargado de emociones.

El 14 y 15 de mayo fue el turno de Bobadilla, coincidiendo con las fiestas de San Isidro en el año que se celebra el 400 aniversario de la Canonización del Santo. Con la Virgen ya en la Iglesia del Carmen, pasadas las seis y media de la tarde, la Virgen inició el recorrido por las calles de Alcaudete, donde visitó a las Hermanas del Convento de Santa Clara y algunas calles del Barrio Bajo, donde la Virgen pudo caminar sobre las tradicionales alfombras hierba, arropada entre flores y mantones de manila que la llevaron hasta el Portillo Sotero, abarrotado de gente que se despedía de su Madre con pétalos y fuegos artificiales. Con las puertas del camión cerradas, la caravana de vehículos que arropaba a la Virgen de la Fuensanta salió rumbo a Bobadilla, donde la esperaban cientos de devotos con sus calles y casas engalanadas. Durante la procesión se sucedieron escenas que muestran el fervor popular de la Bobadilla, que no paraba de gritar vivas a la Virgen y ofrecerle petaladas. En el transcurso de la procesión fueron varios los momentos emotivos, destacando las visitas de la Virgen a una familia muy unida a la Virgen, a la mujer más longeva de Bobadilla y a una antigua camarera de la Virgen de la Fuensanta, que con sus lágrimas hizo emocionarse a todos los presentes. Casi finalizada la procesión, a las puertas de la Parroquia salió San Isidro, que presidió junto a la Virgen de la Fuensanta un magnífico altar donde pudieron ser velados toda la noche. A la mañana siguiente, San Isidro y la Virgen de la Fuensanta salieron hacia la Plaza de la Autonomía, recientemente inaugurada tras su remodelación, donde tuvo lugar la Misa de campaña en el día de San Isidro. Al finalizar la Misa, tuvo lugar la presentación y bendición de un azulejo conmemorativo de ese día, y la entrega de un broche de oro en forma de fuente por parte de la Hermandad de San Isidro. A su llegada a Alcaudete se repitieron momentos emotivos cuando un grupo numeroso de vecinos del camino de las Cañadillas hicieron que la Virgen parase antes de llegar al lugar previsto, haciéndose la voluntad de los hijos de la Virgen de la Fuensanta, a quienes pertenece. Comenzó allí otra emotiva visita por las calles de Alcaudete, el fervor popular se manifestaba en todas las calles, desde la calle Sin Nombre que recibía por primera vez la visita de la Virgen, hasta las Cuevas que destaca por su esmero en el exorno de las calles, pasando también por la calle Pastelería, que recibía la visita de la Virgen tras más de 70 años sin pasar.
El 22 de mayo, tuvo lugar la presentación del cartel de la Coronación, una majestuosa obra del reconocido artista sevillano D. Juan Miguel Martin Mena, en la cual se presenta a la Virgen de la Fuensanta como centro de la obra, rodeada por melocotones y aceitunas, frutos con gran relevancia en la localidad, en la cabeza de la Virgen se muestra la silueta de la corona de coronación, la Virgen porta además en su mano un ramillete de nardos y jazmines. Al finalizar la presentación, tuvo lugar también una exaltación a la Virgen.

En el último fin de semana de mayo la Virgen se trasladó hasta Noguerones. El cansancio de todo el mes era palpable, pero una vez más los alcaudetenses supieron responder a la llamada de su Madre. Si por algo se caracterizó este traslado, fue por la rareza de la procesión, algo que hizo que se vivieran experiencias inolvidables, en pocas ocasiones la Virgen fue recta por la calle, no paraba de visitar a vecinos enfermos, personas mayores, familias unidas, niños que le llevaban flores, una procesión llena de sentimientos que la Virgen de la Fuensanta fue recogiendo de casa en casa para engrandecer el valor de su corona. Los vivas se repitieron a lo largo de todo el recorrido, pero sin duda, el momento cumbre fue la llegada a la Iglesia, donde Noguerones recibió a la Virgen de la Fuensanta sacando a su Patrona, la Virgen de los Remedios, y con una gran petalada que le ofreció la Banda de Música de Noguerones. Los vivas que la proclaman Reina de la Sierra Sur no dejaron de sucederse, incluso cuando la Virgen se encontraba en el interior de la Iglesia. A la mañana siguiente, San Miguel, la Virgen de los Remedios y la Virgen de la Fuensanta salieron de la Iglesia hacia el Parque, donde se realizó la misa y recibieron la Primera Comunión los niños y niñas de Noguerones. Finalizada la misa, las cofradías de Noguerones hicieron entrega de un rosario a la Virgen de la Fuensanta, y tras la despedida en la Iglesia, los vecinos se trasladaron hasta el cementerio, donde se hizo una breve oración por los difuntos. Una vez en Alcaudete regresó a la Iglesia del Carmen, donde durante todos los días del mes de mayo ha recibido el amor de los alcaudetenses.

Sin duda un mes de mayo para la historia de la Virgen de la Fuensanta, para su Cofradía, para los pueblos que ha visitado y como no para el pueblo de Alcaudete, que siglo tras siglo sigue haciendo gala de su amor a la Virgen de la Fuensanta, siempre presente en su historia.
Ya en Junio, el día 4, Alcaudete se volvía a reunir entorno a la Virgen de la Fuensanta para acompañarla en el regreso a su Santuario. Durante el recorrido, se visitaron calles por las que hacía más de 12 años que no pasaba, así mismo, y con motivo del año de la Coronación, la Virgen visitó el Barrio del Ruedo por primera vez, desde allí llegó al Parque, donde se unió a su cortejo la Tuna de peritos de Jaén, que le cantó hasta que llegó a su Santuario.

En Agosto dio comienzo la tradicional Novena en su Honor, donde se fueron sucediendo sacerdotes de toda la geografía que quisieron ser parte de un año tan importante. En cuanto a la Virgen se refiere, los vecinos observaron un importante cambio en su estética, la Virgen se presentó a su pueblo sin corona en vistas de la cercanía de la Coronación, para ello, se prescindió también del rostrillo, indumentaria siempre presente en la Virgen. La Novena siguió su curso, hasta el día 14, cuando los jóvenes alcaudetenses partieron en romería hacia el Santuario con multitud de carrozas, una vez allí presentaron sus ofrendas ante la atenta mirada de la Virgen, que se encontraba en el dintel de la puerta. Tras una larga noche en vela, a las seis de la mañana, la gente se empezó a concentrar en la explanada del Santuario esperando la salida de la Virgen para presidir la Eucaristía. En torno a las siete de la mañana, cuando los primeros rayos de comenzaban a iluminar el Santuario, la Virgen salió entre repique de campanas y el fervor de un pueblo que la ama. Finalizada la Eucaristía, los vecinos de Alcaudete se abalanzaron hacia Ella para poder llevarla un rato en el pequeño recorrido entorno al Santuario, finalizado este, comenzó el tradicional besamanto y reparto de pan bendecido. En el ambiente ya se notaba la cercanía de un día importante, y la suerte que tendría Alcaudete de poder vivir tan grande acontecimiento.

A penas mes y medio distaba para ese día, el pueblo entero se estaba volcando para engalanar cada paso que la Virgen diera por Alcaudete, las vecinas quedaban para coser banderas y las telas del altar de Coronación, los jóvenes hacían miles y miles de flores de papel, los cuerpos activos de la Cofradía se esperaban en la confección de banderas con mensajes y decoración de grandes espacios, mientras tanto los vecinos de las calles por donde pasaría la Procesión de Alabanzas organizaban la forma de trabajo y el recibimiento a la Virgen en su calle.

Y sin ser conscientes del paso del tiempo, llegó la semana previa a la Coronación, la semana del Triduo preparatorio. En los días previos al triduo, con el Santuario cerrado con motivo de los preparatorios del altar, se emitió en la Casa de la Cultura el documental “Vosotros seréis mi Corona”, un maravilloso audiovisual de algo más de dos horas y realizado por D. José Manuel Estévez la Torre, el miembro más joven de la Junta de Gobierno, en el que se recoge el amor, la devoción y la historia de un pueblo completamente entregado a la Virgen de la Fuensanta. En el mismo, aparte de colaborar vecinos de Alcaudete y anejos, colaboran distintos sacerdotes, así como el mismo Obispo de la Diócesis de Jaén, quien se mostró muy interesado por la realización del documental. El jueves daría comienzo el triduo preparatorio, que se prolongaría hasta el sábado 24 de Septiembre. Para tal ocasión la Junta de Gobierno elaboró un magnífico altar que envolvía entre cera y flores a la Reina de Alcaudete, que ocupaba el centro de altar. Durante el mismo, fueron varias las Cofradías y Hermandades que quisieron acompañar a la Reina de la Sierra Sur de Jaén en tan esperado acontecimiento, cabe destacar la presencia de la Cofradía Matriz de Ntra. Sra. de Alharilla Coronada, la Real Cofradía Matriz de Ntra. Sra. de la Cabeza Coronada, que obsequió a la Virgen con un precioso broche de su Titular, la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de Castil de Campos, que hizo entrega de unos magníficos puños de hojilla, la Cofradía de Ntra. Sra. de los Remedios de Zuheros, que regaló un broche, o la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario de Luque, quien donó el ramillete de jazmines y nardos que la Virgen de la Fuensanta llevaría el día de la Coronación. Como colofón final de esa semana, el domingo 25, tuvo lugar el pregón extraordinario de Coronación en el recinto del auditorio municipal. Para tal ocasión fue el Rvdo. D. José Antonio Sánchez Ortíz, Provicario General de la Diócesis de Jaén e hijo de Alcaudete, el encargado de ensalzar la figura de nuestra excelsa Madre y Patrona, y lo hizo maravillosamente empleando, de forma muy acertada, los misterios del Rosario. En algo más de una hora fue capaz de emocionar a los asistentes, atrayendo su atención especialmente al referirse a la Virgen de la Fuensanta como Madre; en su pregón contó también con la presencia del coro de Santa María de Torredonjimeno, pueblo en el que desempeñó su labor pastoral antes de ser nombrado Provicario General. Para finalizar la jornada, la Cofradía realizó una exitosa comida de hermandad, donde la Coronación y, sobre todo, el inmenso amor a la Virgen de la Fuensanta fueron los protagonistas.

Tras un magnífico fin de semana, estando ya en la semana de la Coronación, Alcaudete vivía con unos nervios permanentes, la espera se agotaba, y eso se notaba en sus calles, donde los vecinos comenzaban a levantar las estructuras para decorar las calles, las flores comenzaban a bailar con la brisa del aire, y las banderas piropeaban a la Virgen de la Fuensanta, calles que eran un hervidero de vecinos atareados en honrar a su Patrona, los tradicionales arcos de palmeras empezaban a verse, y las colchas y mantones cubrían las rejas y balcones. Una corta semana que llevó a Alcaudete al día más importante de su historia.

El día 1 de Octubre amaneció en Alcaudete con un nombre, FUENSANTA, que hizo madrugar a los vecinos de la localidad para ultimar detalles y comenzar los preparativos de una jornada histórica. El Parque de Ntra. Sra. de la Fuensanta, lugar elegido para la Coronación de la Virgen de la Fuensanta, era un ir venir de gente que quería admirar el magnífico altar levantado para cobijar a la Virgen de la Fuensanta durante la celebración de la Eucaristía y ver como avanzaba en montaje de sillas interminables y un sistema de sonorización y audiovisual nunca visto en Alcaudete. Entorno a las 4 de la tarde, multitud de vecinos se reunían en las puertas del Santuario, que a las 4:30 se abrieron de par en par para que la Virgen de la Fuensanta y su Santísimo Hijo partieran a recibir el amor de su pueblo manifestado a través de una Corona. Delante de Ella, los niños y niñas de Alcaudete llevaron sobre sus hombros las Coronas, y tras ellos las Señoritas Camareras y una Junta de Gobierno orgullosa del gran trabajo realizado y la satisfacción de ver felices a los devotos de la Virgen de la Fuensanta. A las seis de la tarde, con la Virgen ocupando el centro del altar, y ante la atenta mirada de más de 6.000 personas, comenzó la procesión de entrada con la presencia del Seminario de Jaén, más de 40 sacerdotes de las diócesis de Jaén, Córdoba y Granada, D. Amadeo Rodríguez Magro, Obispo Emérito de Jaén que pidió iniciar los trámites de la Coronación, y D. Sebastián Chico, Obispo de Jaén y quien coronaría a la Virgen de la Fuensanta. Para tal ocasión, la Cofradía regaló a D. Sebastián una mitra con el anagrama de María, del que salía una fuente de vida, y una cruz pectoral, que gustosamente portó en el Solemne Pontifical, que dio comienzo minutos después de las seis de la tarde. Para esta ocasión las lecturas y moniciones corrieron a cargo de los miembros de la Junta de Gobierno, mientras que la capilla musical corrió a cargo del coro y orquesta Musicalma de Linares, con quienes colaboraron profesores de los conservatorios de Jaén, Granada y Madrid, la Coral Polifónica de la Basílica de San Juan de Dios de Granada y las voces solistas de Fuensanta Rey y la reconocida artista Pastora Soler. En la homilía, D. Sebastián, supo emocionar a los presentes al reconocer su ilusión al ser la primera Imagen de la Virgen en coronar, y que, como un alcaudetense más, él también había estado esperando el día de la Coronación, una Corononación que quedaría en su recuerdo, además de por ser la primera, por su organización y cuidado de los detalles, así mismo, hizo dos peticiones a la Virgen de la Fuensanta antes de que fuese Coronada, por su propia advocación le pidió que regara los campos de Jaén, una tierra de agricultores y que necesita de ese manantial de vida que es la lluvia, por último, también le pidió que entorno a Ella saliera al menos un joven con vacación al sacerdocio. Finalizada la homilía, los padrinos de la Coronación (Julia, santera del Santuario durante más de 60 años, el Ayuntamiento de Alcaudete y la Agrupación de Cofradías de Alcaudete) subieron al presbiterio para ofrecer las coronas al Obispo para su bendición. Tras la bendición de las preseas, el Obispo, acompañado del Rvdo. D. José Antonio García, Capellán de la Cofradía, y D. Jorge Juan Peláez, Presidente de la Cofradía, subieron a las escaleras para proceder al acto de la Coronación. Con un profundo silencio, D. Sebastián coronó en primer lugar a la Imagen del Divino Niño de la Virgen de la Fuensanta, silencio roto por los aplausos de un pueblo alegre de ver a “su Niño” con corona por primera vez, una corona de amor, los aplausos se prolongaron en el tiempo tanto que, mientras la Virgen de la Fuensanta estaba siendo Coronada, los aplausos comenzaron a intensificarse, sumándose a ellos gritos y vítores que expresaban la alegría de todo el pueblo, los tradicionales cohetes no tardaron en hacerse sonar, así como desde el Santuario comenzaron las campanas a repicar anunciando que la Virgen de la Fuensanta acababa de ser Coronada. Tras la Comunión tuvo lugar otro momento esperado, el estreno de la Salve a la Virgen de la Fuensanta, compuesta por Cristóbal López Gándara e interpretada por Pastora Soler. Para concluir el acto, el Presidente de la Cofradía realizó la Acción de Gracias, donde agradeció el trabajo de todos los miembros de su Junta de Gobierno y del pueblo de Alcaudete en general, así como recordó también a los difuntos que vieron la Coronación desde el cielo. Posteriormente, D. Sebastián como Obispo de Jaén, D. Valeriano Martín, Alcalde de Alcaudete, D. José Antonio García y D. Manuel Carmona, Párrocos de Alcaudete, D. Jorge Juan Peláez, Presidente, D. Mario Ordóñez, Vicepresidente, y Dña. Paqui Velasco, firmaban el acta de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Fuensanta, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Alcaudete y Reina de la Sierra Sur de Jaén.

Tras la ceremonia de Coronación dio comienzo la Solemne Procesión de Alabanzas por las calles de Alcaudete, acompañada por más de 300 mujeres vestidas de mantilla, y más 50 Cofradías y Hermandades de toda la geografía española, destacando entre estas a las Cofradías Alcaudete, las Cofradías de Castillo de Locubín, Zuheros, Luque, Castil de Campos, o las de la Cabeza Coronada de Andújar, Capilla Coronada de Jaén, Fuensanta Coronada de Villanueva del Arzobispo, Alharilla Coronada de Porcuna, y Mercedes Coronada de Alcalá la Real. Una larga procesión en la que la Virgen de la Fuensanta Coronada estuvo acompañada por la Banda de Música de la Cruz Roja de Sevilla, y que dejó para el recuerdo varios momento inolvidables, como las sevillanas que le cantaban desde los balcones a su paso, los fuegos artificiales y petaladas, así como el tradicional sonido de la Sirena de Mata, que extraordinariamente sonó en el mes de Octubre al paso de la Virgen de la Fuensanta, al igual que lo hace cada mes de Abril cuando la Virgen de la Fuensanta llega a los Zagales. Pero si destacan dos momentos, estos fueron el tremolar de las Banderas de la Cofradía Madriz de la Virgen de la Cabeza de Andújar en honor a la Virgen de la Fuensanta en la puerta del Ayuntamiento, al son del pasodoble “Suspiros de España” y la marcha “Tras tu verde Manto”, finalizando con una batería de fuegos artificiales; y el nombramiento como Protectora de la Tuna de Peritos de Jaén en la puerta del Santuario tras acompañarla en el trayecto final con sus cantos. Llegadas las tres de la mañana del día 2 de Octubre, la Virgen de la Fuensanta Coronada entraba a su Santuario tras una larga jornada y cumpliendo el sueño de todo un pueblo y una comarca que deseaban verla Coronada, demostrando así su devoción y el inmenso amor de esta tierra a la Virgen María bajo la advocación de Fuensanta. Como colofón final, y con la Virgen ya descansando en su Santuario, en el exterior tuvo lugar un gran piromusical, ante la atenta mirada de miles de devotos, que sin importarles la hora, ni el cansancio, acompañaron a su Madre en todo el recorrido.

En cuanto a los estrenos de la Virgen de la Fuensanta en ese día, destacan en primer lugar la Corona de la Virgen de la Fuensanta y de su Niño, ambas diseñadas por el granadino D. Álvaro Abril Vela, quien es a su vez el vestidor de la Virgen, y realizadas por el joyero cordobés D. Manuel Valera. El diseño de la corona de la Virgen se basa en una corona anterior desaparecida en la Guerra, destacando en el nuevo diseño un manto Real que envuelve la fuente que sale del canastillo de la corona y los escudos de Alcaudete, del Papa Francisco, del Obispo de Jaén, de la Parroquia de Santa María y el de la Parroquia de San Pedro Apóstol en el resplandor. Corona que se ha elaborado con el oro que los devotos de la Virgen, que se desprendían de recuerdos para regalar a su Madre una corona hecha de amor. En ella se encuentra la inscripción “Polvo soy, pues amor alguno igualo si para medir me hizo Alcaudete. Siendo Corona, mas soy relicario, joyero de almas entregadas a la Virgen de la Fuensanta por ser su Reina, Madre y Soberana.” En cuanto a la Corona del Niño, muestra a su alrededor atributos de la pasión de Cristo sujetados por ángeles, destacando entre ellos el Santo Rostro, reliquia que custodia nuestra Diócesis, así como también presenta el escudo de la Agrupación de Cofradías de Alcaudete, donantes de la Corona del Niño. Entre los estrenos cabe destacar también el cetro, que representa el abrazo de San Joaquín y Santa Ana bajo un olivo, donado este por D. Antonio Luis Rodríguez y familia, y la media luna, con gran cantidad de piedras preciosas y una rama de olivo rodeándola, donada por la camarera mayor de la Virgen. Ambas piezas son diseño de D. Álvaro Abril y ejecutadas por D. Manuel Valera. En cuanto a joyería se refiere, la Virgen estrenó para tal ocasión un majestuoso rostrillo diseñado y elaborado por la joyería sevillana “El Toisón”, donado por D. Mario Ordoñez y D. Miguel Ángel Damas. Para concluir los estrenos de ese día, la Virgen llevó una saya bordada en oro y sedas sobre un tisú blanco y oro, diseñada y confeccionada por D. Álvaro Abril, donada por D. Jorge Juan Peláez. Además, el Niño de la Virgen de la Fuensanta estrenó un vestido diseñado, ejecutado y donado por el vestidor de la Virgen. Ante incomparable multitud de estrenos, la Virgen se levantaba sobre una antigua peana caída en desuso, y que con motivo de la Coronación fue restaurada y dorada, sufragando los costes Dña. María José Vázquez.

Tras la “resaca emocional” vivida en todos esos días, aún faltaban por vivir más momentos únicos entorno a la Virgen de la Fuensanta Coronada. El día 12 de Octubre, se realizó el primer besamano de la Virgen, nunca antes se había podido besar la mano de la Virgen, hasta que ese día, a ras de suelo y presidiendo un majestuoso altar, la Virgen recibió el beso de miles y miles de devotos que se acumulaban en una fila interminable delante de Ella. Las muestras de amor de ese día fueron innumerables, la emoción se manifestaba en las lágrimas de cientos de devotos que se sentían cerca de la Virgen, sin duda, un regalo al pueblo de Alcaudete que sintió la cercanía de la Virgen, que se presentaba para esta ocasión con el manto azul empolvado donado por D. José Manuel Estévez, D. Luis Miguel Soriano y D. Antonio Soriano con motivo de la Coronación. Durante esa jornada, fueron varios los devotos que continuaron obsequiando a la Virgen ofrendas, destacando la donación de un rostrillo por D. José Enrique Villen.

Finalizados los actos principales, en noviembre tuvo lugar la tradicional celebración del día de Todos los Santos, y en diciembre, en la Solemnidad de la Inmaculada, se celebró la Misa de clausura del Año de la Coronación, que sirvió para agradecerles a la Virgen y su Santísimo Hijo tantas gracias recibidas durante este año. Finalmente, el día de Navidad de celebró el besapié y veneración del Niño de la Virgen, una jornada familiar entorno a la Virgen.

Sin duda, un año con mucha carga de trabajo y emocional que la Junta de Gobierno de la Cofradía de Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Alcaudete, ha afrontado con la responsabilidad de ofrecer a la Virgen una Coronación digna de una Reina, con el compromiso de ayudar a los hijos más desfavorecidos de la Virgen a través de la Obra Social, y con una inmensa gratitud a la Virgen por haber permitido al pueblo de Alcaudete vivir un acontecimiento único.

Alcaudete quiso Coronar a su Madre, y reconocer así la devoción de nuestros antepasados y tantos favores como, desde tiempo inmemorial, la Virgen ha concedido a esta comarca que tanto la ama. Para ello le ofrendó una Corona de amor, sin saber que para la Virgen, como para toda madre, sus hijos son su Corona.

“¡Viva la Reina y Señora a la que Alcaudete aclama como su Madre y Patrona! ¡La Virgen de la Fuensanta! Que al pie de la Sierra Ahillos vela por todos sus hijos y acoge en la Ermita blanca a quien acude a sus plantas.”